Viajar a Casablanca


Casablanca es una de las ciudades africanas más conocidas, gracias principalmente a la película que llevaba su nombre y que está protagonizada por Humbrey Bogart. Es la ciudad más grande de Marruecos y está en la costa atlántica a 80 kilómetros de Rabat, la capital del país. Tiene aproximadamente cinco millones de habitantes y es una ciudad muy romántica y visitada por miles de turistas cada año. Hoteles lujosos y elegantes y paisajes espectaculares hacen de Casablanca un destino estupendo para pasar unos días.



Uno de los lugares más atractivos es la Gran Mezquita de Hassan II, situada en el Boulevard Sidi Mohammed Ben Abdallah y que es el templo más alto del mundo y el segundo más grande después de La Meca. En su interior puede albergar nada menos que a 90.000 personas. Casi nada, aunque algo lógico teniendo en cuenta que mide 30.000 metros cuadrados entre los que también hay una escuela coránica, salas de conferencias, bibliotecas y hasta un aparcamiento subterráneo.

Otro lugar de interés para los visitantes suele ser la Plaza de Mohammed V, que está en el centro de la ciudad y tiene varios estilos arquitectónicos. La Catedral del Sagrado Corazón, el mercado central o el famoso Derb Ghallef (un gran mercadillo que parece una caverna de Ali Baba al aire libre y en el que seguro que puedes encontrar cualquier cosa que te apetezca), son los otros puntos más visitados por los turistas en Casablanca. Pero no todo es cultura, ya que tiene también una playa, Ain Diab, que tiene una gran extensión y dispone de bares y tiendas de firmas exclusivas a precios muy accesibles.

Para la diversión nocturna, puede elegir entre múltiples pubs, salas de fiestas o la propia zona de la playa con clubes de jazz, de piano, cines, teatros o exposiciones.

Casablanca es una ciudad que tiene mil opciones que ofrecer a todo aquel que la visita y que hará que tus vacaciones sean de todo menos aburridas.


Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424


El desierto perfecto


El desierto perfecto

El Sahara, el desierto más grande del planeta; también el más literario y cinematográfico. Al menos desde que Paul Bowles lo situara en el mapa, justo debajo de un cielo purísimo que de protector solo tenía el nombre. Salvo por los motores de explosión y las armas de fuego, poco han cambiado allí las cosas desde hace mil años. Tierra de bandidos, contrabandistas y poesía, el poder de los Estados que reclaman su soberanía apenas alcanza a las delgadas líneas de asfalto abiertas en el páramo de arena. Si no fuera porque el Árbol del Teneré fue arrollado por un camión, el horizonte dorado aún seguiría idéntico a sí mismo.

Sidi Ifni

Sidi Ifni, puerta del Sáhara español. Calles dedicadas a Oviedo, al general Mola y al suboficial Zabala. Los viejos edificios oficiales aparecen vacíos, descuidados. Todavía pertenecen al Estado español por virtud del tratado de cesión del año 1969. El pueblo está medio deshecho, desleído por el mar, el sol, el viento y la apatía. Agridulce encanto de la decadencia. Nadie ha sabido ver aún el potencial histórico turístico para construir un parque temático del colonialismo.
España libró aquí su última guerra en 1957. Se ganó y se perdió. Abandonó la provincia por los Acuerdos de Angra de Cintra, pero mantuvo la ciudad hasta la cesión definitiva. Fue una guerra vergonzante. El colonialismo ya tenía mala prensa. Estados Unidos vetó el uso de su material militar y aeronáutico. Todavía hoy es un conflicto que nunca existió. Para los más de trescientos muertos españoles no hay recuperación de la memoria. Hoy las únicas tropas que aquí desembarcan son jóvenes surferos y jubilados franceses. Unos buscan olas, los otros precios baratos.
En el hotel La Suerte Loca, Mohamed asegura ser español. Nació durante la presencia colonial. Se duele de que no se les haya aplicado el Tratado de Cesión que distingue entre los que ya eran españoles, "quienes conservarán la nacionalidad en todo caso", de los que simplemente se habían beneficiado de ella sin adquirirla; a estos se les concedían tres meses para optar, pero en condiciones tan leoninas que nadie pudo hacerlo. "Al final, nos negaron la nacionalidad a todos". La democracia española, dice, quiso librarse del incómodo legado de Franco.

Sáhara policial

Hacia el sur el horizonte se expande infinito. El mar asoma a la derecha. La sombra de la motocicleta acompaña mi soledad. Cabras escuálidas, perros famélicos y camellos miedosos. Poco a poco van desapareciendo los poblados, los seres humanos y las comodidades. Pero no la policía. El ritual se repite cada pocos kilómetros. Al final del plano horizonte se divisan un par de sombras difuminadas por la reverberación solar. Son gendarmes. Detienen a todos los viajeros. ¿Nacionalidad, destino, profesión?
Cinco kilómetros después de Tarfaya descubro la señal del cámping Roi Bedouin, pobre instalación con jaima y chamizo de adobe. Un regato moribundo proporciona agua alcalina, terriblemente salada; no es potable pero sirve para una ducha de urgencia. Los dueños son belgas, llevan 10 años aquí y están cansados. Han puesto a la venta el humilde complejo.
El Aaiún, ciudad militarizada sobre dunas y azotada por el viento. Aburridos cascos azules velan por el alto el fuego. Un saharaui me aborda al ver la matrícula de la moto. Dice que aún luchan por la independencia. Añade que los vigilan constantemente. Cualquiera puede ser policía o confidente, incluso él.
Entre Marruecos y Mauritania hay cinco kilómetros de tierra de nadie. Arena, señales de "Peligro, minas" y carrocerías calcinadas de coches robados. El que vende los seguros dice que Moratinos es un buen ministro (cuando hago este viaje, todavía es titular de Exteriores). Llevo recorridos más de cuarenta países y es la primera vez que alguien conoce a un miembro de mi gobierno. No es tranquilizador; hasta el último mono está al tanto de las negociaciones con Al Qaeda. Cualquiera que me mire, verá cinco millones de dólares.

Tiempo parado

El Sáhara mauritano es el que ha retratado el cine hasta mitificarlo en icono. Bellísimo océano de dunas doradas, es también el tétrico desierto de los secuestros y el calor insoportable. Desde la frontera hasta la capital hay 620 kilómetros y una sola estación de servicio. Cuando llego, me dicen que se ha acabado la gasolina. Son las cinco de la tarde, pronto anochecerá.
No es buen sitio para quedarse tirado. Decidí cruzar Mauritania porque un motorista solitario apenas llama la atención si viaja rápido. El problema surge si te quedas mucho tiempo parado. Oigo el ronco rugido de motor diésel. Un tráiler desvencijado con los colores rojos de Coca-Cola aparece del norte. Les pido ayuda y ellos a mí sesenta euros. Y dos besos si hicieran falta. Entre todos subimos la BMW y salimos rumbo a Nuakchot.
El Albergue Sáhara es un agradable lugar para mochileros, pero el terror perjudica el negocio. Vienen ya pocos occidentales de turismo. El dormitorio colectivo está vacío. El vigilante prepara té con maestría. Trasvasa el líquido de la tetera a los vasos, y de los vasos a la tetera. Pasará así toda la noche. El resultado es un jarabe áspero y empalagoso que arrojo a los geranios cuando no mira.
Despierto en una ciudad sobre arena de playa. El suelo está lleno de conchas. Hubo un mar antes que una república islámica. La sede de la Unión Europea tiene aspecto de fortín militar. La población naufraga entre las cabras, animal de compañía y básica fuente alimenticia. Nadie saluda al extranjero. Es una sociedad polvorienta, hostil y triste. En el albergue hay tres rusos con resaca. Viven aquí. Dios sabe haciendo qué.



Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424


Tamelelt



Tamelelt es una población que no es muy grande y que encuentras en las cercanías de Oujda, en el oriente de Marruecos, no muy lejos del Mar Mediterráneo y de la frontera de este país con Algeria, pero que es reconocida por los colores y la arquitectura que decoran sus panoramas.

Este es un excelente destino para que vayas un fin de semana o de un día para el otro, porque vale la pena ver sus alrededores y sus casas, pero no tiene mucho para visitar aparte de eso.

Esta población es de aquellas que quedan en la carretera y por la que muchas personas pasan diariamente, lo que ha hecho que sea descubierta poco a poco. Nunca ha sido uno de los destinos principales de esta parte de Marruecos, pero ya en el momento en el que estás en él, no puedes evitar encontrarle su encanto y pasar algunas horas o hasta algunos días allí, junto a los locales.

Tamelelt es un excelente lugar para que te detengas a comer algo, de hecho este es uno de los paradores más reconocidos de toda esta parte del oriente de Marruecos, porque está en una autovía de las principales que pasan por esta región. Por eso puedes pasar y ver como hay una buena cantidad de lugares en los que puedes probar las delicias locales de una forma de calidad y no muy costosas.

Esta población sirve a todas las personas por igual desde los viajeros hasta los conductores de autobuses y de camiones que llevan productos hacia otras partes del país o hacia el exterior, por lo que para ellos es muy importante que las personas se sigan deteniendo allí así sea a comer por unos cuantos minutos, porque es una de las principales fuentes de ingresos de este lugar.

Después de que pases algún tiempo probando la deliciosa comida que sirven en este lugar, que en algunos casos tiene una mayor calidad que la que encuentras en sitios exclusivos de las grandes ciudades, puedes visitar las edificaciones que están hacia más adentro de Tamelelt y que son hechas con arcilla y con tierra, haciendo que el paisaje sea de unos colores muy desérticos y atractivos.


Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424


Historias de un viaje a Marruecos


Historias de un viaje a Marruecos

Aquel conductor tenía pinta de haber recibido un encargo pesado. Un engorro de última hora que le haría llegar tarde a casa a la hora de cenar. El último mono al que le toca pringar en el día con más viento del año. Hacer un viaje de casi cuatro horas de ida y vuelta desde Tánger a Chefchaouen. Todo por 45 euros (450 dirham).



La caja de cambios se atragantaba cuando el taxista tenía que meter primera. Primera para subir las cuestas más empinadas con su Mercedes de los años 80. Para levantar el vuelo con seis personas a bordo. Un camino peculiar hacia el sur entre las ciudades de El Fenderk y Umeras.

La carretera hasta la ciudad azul de Chefchaouen está mucho mejor asfaltada que algunas de las vías de Extremadura o Andalucía. Apenas hay limitadores de velocidad, pero tampoco los tiene Alemania. Con la visita del rey Mohamed VI a la ciudad en 2009, todas las vías de comunicación se vistieron de gala para la ocasión. Se pusieron parches, se dio un poco de abrillantador y cera al asfalto y la cosa funcionó.

Cuando los coches del rey se marcharon, levantaron una polvareda que descubrió el maquillaje del sábado noche. La cara de un domingo recién levantado. El camino entre Tánger y Chefchaouen es una ruta de obras, polvo y ladrillo deshecho. Parecen pueblos fantasmas. Desde el taxi, uno parece estar dentro de una atracción de bromas pesadas. Con las ventanillas subidas. Fuera, los carniceros se sientan en las terrazas de sus locales con corderos abiertos en canal. Pollos despellejados encima del mostrador, al aire libre.

Occidentales sorprendidos por chorradas como esas.

Los niños vuelven de la escuela. Juegan con un rebaño de 20 cabras y se montan en las carretillas de obra. Algunos se sientan en ningún lado y cuando pasas te preguntan con los ojos si es necesario tener algo que hacer. Observan el paso de los coches y te cruzan la mirada. Como en los safaris.

El Fenderk y Umeras parecen pueblos de western. Localidades para tipos que sólo están de paso. Con ganaderos, agricultores y ancianas que cargan leña. Tipos envueltos en chilabas de un lado para otro. Quizás los que luego venden sus tomates en España. Quizá no.

El taxista no era amante de la gesticulación. Prestaba atención a la carretera y cambiaba de emisora cada quince minutos. Con el viento y las ventanillas bajadas casi no se podía escuchar. "¿Quiere una galleta?". Le acercamos. "Uhm", gruñó. Alargó sus dedos de embutido y se los metió en la boca. Luego cogió otra y se limpió las manos en su jersey de lana. Como en los safaris.

Detrás, la pareja de enamorados que había pagado 150 dh por el viaje no paraba de tirarse fotos. Fotos de Facebook e inventos occidentales. El chico era de Tánger y ella española. Habían venido para pasar unos días de vacaciones. Él llevaba unas gafas de sol y no prestó demasiada atención a los niños y cabras.
El Mercedes seguía rugiendo en cada una de las cuestas. Compartiendo carretera con automóviles BMW's y Volkswagen's de último modelo. La pura excepción. Uno se pregunta a qué se dedican aquellos que conducen ese tipo de coches. Qué es lo que harán para subir en tercera.

El que mueve el volante de nuestro coche mira por el retrovisor y se hace a un lado de la carretera. Para el contacto y abre el maletero. De espaldas, mea sobre la gravilla después de una hora y cuarto de viaje. Vuelve, cierra el maletero y enciende el motor. En el copiloto dos personas y otras tres detrás. Aguardando para llegar antes de que anochezca en la ciudad azul.

Media hora más tardaría en llegar el Mercedes. Se lo tomaría con calma para subir las empinadas cuestas que llevan a Chefchaouen. Ya no hay polvo ni cabras ni niños sin nada que hacer. Hay una puerta simbólica de entrada a un pueblo edificado sobre una elevación que se defendió de los portugueses, las tribus rebeldes bereberes y los españoles. Un pueblo especial donde puede que al bajar del taxi, uno inicie su primera conversación. "Bienvenidos. ¿Españoles? ¿Vascos? Sabemos castellano. La frontera... a 14 kilómetros". Su nombre es Alin.



Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424


Joya de Tánger

Palacio Instituciones Italianas, joya de Tánger

Este impactante palacio ubicado en el barrio central de Hasnouna, en Tánger, es una de las obras arquitectónicas más bellas de la ciudad. Fue construido en 1914 por el sultán Mulay Hafid y tiene en total 32.800 m2 entre salones y jardines. En 1927 fue adquirido por una asociación italiana para instalar una escuela, que funcionó hasta 1986.

El palacio está formado por un cuerpo central y dos alas laterales; en total son dos plantas con cuatro salones lujosamente recubiertos con mármol de Carrara, y columnas del mismo material, 50 habitaciones, 9 almacenes, 9 baños, un jardín interior, jardines exteriores, patio morisco andaluz y campos deportivos. Es considerado una verdadera obra de arte y ha sido declarado Monumento Histórico de la ciudad.

Fue construido después del palacio Dar Al Majzen, que había sido levantado durante el reinado del Moulay Ismail; su sucesor, el Moulay Hafid, quería construir su propio palacio, una obra que rivalizara en tamaño y belleza con aquél. Sin embargo, nunca pudo ser habitado por el Moulay, ya que las potencias extranjeras tenían exigencias y el Palacio fue subastado por el Protectorado francés.

Cuando pasó a propiedad del Reino de Italia se construyeron aquí el Hospital Italiano en 1928, la “Palazzina Tivoli” en 1929 y varios edificios religiosos como una iglesia, presbiterio y vivienda para religiosos entre 1940 y 1953. Interesará al visitante saber que el Hospital Italiano es uno de los mejores de la ciudad y cuenta con un prestigioso centro de Oncología Pediátrica.

Actualmente el palacio se encuentra completamente restaurado y renovado, conservando las instituciones italianas y el estilo árabe andaluz que lo hizo famoso, con sus jardines poblados de plantas inusuales y su impactante fuente de mármol, que de inmediato seducen al visitante. Se considera que no tiene equivalentes en la ciudad ni en ciudades vecinas, y los habitantes de Tánger lo adoran como una joya que contribuye a la grandeza de la ciudad.

El Palacio Mulay Hafid o Palacio de las Instituciones Italianas de Tánger es actualmente la sede de importantes eventos culturales como la Feria Internacional del Libro de Tánger o Noches de Tanjazz, el festival de jazz mediterráneo.

Si llegan a comienzos de noviembre, mejor dicho en la primera semana de este mes, podrán disfrutar de Tanjalatina, el festival de música popular que se celebra desde 2007 con los ritmos más alegres y bailables del universo latino: salsa, cumbia, merengue, mambo y samba. En el año 2010, en homenaje al bicentenario de la independencia argentina, hace su entrada triunfal, por primera vez, el tango rioplatense.


Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424


El barrio y mezquita de los andaluces, en Fez



Fez el Bali es el barrio más antiguo de Fez y una, o mejor dicho la mayor, de sus dos medinas. Fez fue fundada en 809 por los idrisíes y en esta parte de la ciudad se encuentran dos de los más importantes monumentos históricos de Marruecos: la Universidad y Mezquita Al Quaraouiyine, considerada la universidad en funcionamiento más antigua del mundo, y la Mezquita Al Andalous.

Según la leyenda, fueron fundadas por las hermanas Fátima y Miriam El Fohriya, respectivamente. Las hermanas provenían de una rica familia exiliada de Kairouan, en Túnez, y también según esta historia, Fátima se convirtió en una rica heredera al morir su padre ya que era soltera.

Fez el Bali o medina de Fez es inmensa y ha conservado prácticamente intacta su estructura medieval. Durante el siglo IX se produjo la llegada de la población española al territorio de Marruecos; esta comunidad proveniente de Andalucía se asentó especialmente en la ciudad de Fez, a la que legaron su cultura y particular estilo de vida.

En realidad llegaron más de mil familias provenientes de Córdoba que habían sido expulsadas por los omeyas; se se asentaron en la margen derecha del río Fez y rápidamente el barrio adoptó el nombre de El Andalous y sus habitantes expandieron sus conocimientos y su arte a toda la ciudad.

Dediquemos unos renglones más a Fez el Bali: con sus 15.6000 habitantes, puede ser considerada el área libre de automóviles más grande del mundo contemporáneo. La medina completa fue declarada Patrimonio de la Humanidad y se enumeraron 13.380 edificios históricos; con sus más de 10.000 comercios minoristas, sigue siendo el principal centro comercial de la ciudad, ¡igual que hace mil años!

El barrio El Andalous es un hermoso paseo en Fez. Se halla un poco alejado de los circuitos turísticos, en un sector bastante silencioso de la medina, pero aquí encontraremos impactantes monumentos para disfrutar. La Mezquita Al Andalous fue construida en el siglo IX; a lo largo del tiempo se fue ampliando y embelleciendo.

Rivalizaba con la mezquita de Karouiyine, construida en el lado opuesto, junto a la Universidad. Muy cerca de aquí se encuentra la medersa Es Sahrij, fundada por el príncipe El Hassan Abu Ali; es famosa por su amplia fuente en el patio.

Volviendo a la Mezquita, durante el reinado de los meriníes se agregó una fuente en el patio y una biblioteca. Actualmente sigue funcionando como lugar de culto pero es también una de las principales atracciones turísticas de Fez. La reconocerán fácilmente por su impresionante puerta orientada al norte, con azulejos decorados, dosel de madera de cedro y tallas, y el minarete blanco con la cúpula de cerámica color verde oscuro.


Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424


Recorriendo pasajes de cuentos árabes



Desde pequeño sentí una debilidad por la estética y cultura árabe. Desde que descubrí Las mil y una noches y  Alí Baba y los cuarenta ladrones, se me formó en mi corazón un gusto por un mundo lejano tanto físico como ideológico. Por eso he ido recorriendo algunos países árabes de la cuenca Mediterránea como Túnez o Turquía. Y este invierno pienso descubrir nuestros vecinos marroquíes. Así que miré las diferentes posibilidades existentes de viajes a Marruecos en diciembre.

Es un país lleno de historia, como toda la cuenca de este mar, cuna de la civilización, y hay múltiples centros históricos como Fez o Marrakech. Aunque como otra de mis grandes aficiones es el cine, quiero descubrir la ciudad que dio nombre a una de esas joyas cinéfilas que se te clavan para siempre, Casablanca.

De esta cosmopolita ciudad de Marruecos, es interesante pasearse por la Plaza de las Naciones Unidas, antes era la Plaza de Francia y hoy rebautizada de ese modo. Se trata de un conjunto arquitectónico que permite hacer un viaje en el tiempo gracias a la buena conservación de sus edificios coloniales creados en la segunda década del siglo XX. Es además, el centro económico de esta ciudad. Está repleta de comercios conocidos en todo el mundo y de cafeterías.


Otros tesoros que no se puede dejar escapar son los edificios de esta ciudad de Art Déco, una serie de construcciones que se concentran en la zona creada entre la Avenida Hassan II (la zona más bella de la ciudad) y los bulevares Meskini y Mohamed V. Y qué decir de la antigua medina, rodeada aún por restos de las murallas del siglo XVI.

Como antiguo estudiante de Historia del Arte, estudios que dejé a medias pero que me ofreció una sensibilidad especial para apreciar el arte, no podía marcharme de Marruecos sin recrearme en la observación de la mezquita de Hassan II. Se trata de una reciente construcción, se finalizó en 1993, que se ha convertido en poco tiempo en uno  de los centros religiosos del Islam más importantes del mundo y una obra de arte de necesaria visita.

Este gigantesco templo islámico está realizado con todo lujo, tanto en materiales como en su concepción. Su impresionante minarete de 200 metros se alza imperioso en el cielo y en su interior, en la sala de oración, está pensada para 25.000 fieles. No en vano, se ha erigido como en la segunda mezquita más grande del mundo, sólo superada por la Meca.

 



Mas Informacion,

---------------------------------------------------------------------


VIAJES ALMUSAFIR
Agencia de Viajes - Travel Agency

Agente: Faysal Mnawar

Tfn. 24h: +34 681 196 424